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domingo, 6 de noviembre de 2011

El Real Madrid mete miedo y golea 7-1, mientras el Barsa empata bajo un diluvio y con gol agónico de Messi

Real Madrid golea a Osasuna con un CR7 dorado
MADRID -- Real Madrid estrenó horario matinal en un Santiago Bernabéu repleto, firmando su décima victoria consecutiva ante un Osasuna mermado por numerosas bajas, que encajó siete goles del líder, con un nuevo 'hat-trick' del insaciable Cristiano Ronaldo (7-1).



Osasuna fue un juguete en manos del Real Madrid. Nueve bajas mermaban al equipo de José Luis Mendilibar. Sin su defensa habitual. Con 90 minutos de sufrimiento por delante ante un rival lanzado y hambriento. No cree en las rotaciones José Mourinho, que salió con todo para prolongar el dulce momento que disfruta el Bernabéu.



Le costó entrar en el partido al Real Madrid. Comenzó sin el ritmo adecuado. Estático y falto de velocidad. Solo Di María metía una marcha más para despertar a buena mañana a sus compañeros. Cuando se desperezó fue por un enfado con el colegiado. Ya había marcado Cristiano Ronaldo de cabeza y había empatado Osasuna.



Los madridistas pagaron con el árbitro, que se despistó y no dejó pasar a Pepe tras ser atendido, un despiste infantil. Falta al borde del área clara de Arbeloa y cuando todos protestaban a Álvarez Izquierdo, Osasuna sacaba rápido e Ibrahima superaba a placer a Casillas. Nadie había pedido pasos. El gol era tan legal como evitable. Ningún jugador se puso delante del balón.



El enfado de Casillas, que encajaba un gol tras cinco partidos con su portería a cero, se convirtió en arrebato en sus compañeros. Picados, fulminaron la primera media hora de relativa tranquilidad de Osasuna, y llegaron en avalancha hasta un desbordado Andrés Fernández. Pepe firmaba el segundo cuatro minutos después del empate. Con un cabezazo que castigó una duda en la salida del portero rival.



Y a cinco del descanso Higuaín sentenciaba. Una asistencia más de Di María, mejor pasador en Liga, y un gol que muestra el momento del 'Pipita'. Recorte en un palmo y latigazo a la escuadra. Mourinho saca el rendimiento deseado del argentino o Benzema. Los dos en racha goleadora.



Esta vez el Real Madrid no bromeó con la segunda mitad. Ante Málaga y Villarreal, en duelos ya sentenciados reservó fuerzas. Frente a Osasuna quiso más. El hambre de Cristiano como referencia. Tras la mala noticia de la mañana, la lesión muscular de Di María, el portugués firmó el cuarto tras un claro penalti sobre Özil.

Debutaba en una plaza difícil el canterano Satrústegui. Sus buenas maneras en el lateral izquierdo se vieron ensombrecidas por dos amarillas que le mandaron a la ducha a los 54 minutos. Restaban 36 de mal trago para Osasuna, en los que el Real Madrid disfrutó de la posesión de balón y encontró boquetes en la zaga rival.



Un pase medido de Arbeloa lo remataba de cabeza Cristiano a la red para sellar su triplete. Una acción repleta de velocidad de Coentrao sumaba a la fiesta a Benzema en el sexto. Y el francés repetía con un zurdazo de primera a la escuadra para poner el cierre a una jornada de fiesta en el Bernabéu por donde apareció por primera vez Nuri Sahin. Una nueva esperanza del madridismo.


Messi salva al Barça en el descuento con su primer gol en San Mamés




BILBAO -- Leo Messi ha salvado al FC Barcelona en el descuento del partido ante el Athletic Club en San Mamés con el que ha sido su primer gol en el campo bilbaíno, el que ha establecido el 2-2 final de un choque en el que los locales se adelantaron dos veces, por medio de Ander Herrera y de Gerard Piqué, en propia meta, y le Barça igualó en primera instancia con tanto de Cesc.



El argentino ha salvado con esa aparición final uno de sus partidos más irrelevantes, aunque siempre dispuesto a amenazar a un rival que hoy tuvo un comportamiento que rozó lo heroico. Como también el Barcelona sobre un terreno en juego que, por el diluvio, exigió como pocas veces exige en los últimos tiempos un campo a los jugadores.



Además de sin dos puntos, lo que le deja a tres del Real Madrid en la tabla, el Barça regresa a casa con el récord de imbatibilidad de Víctor Valdés ya definitivamente en 898 minutos.



El Athletic, muy decepcionado por ese tanto ya en el alargue, se ha prestigiado con un partido memorable y aumenta a diez los partidos que lleva sin perder, siete en Liga y tres en Liga Europa.



De inicio, pequeñas sorpresas. Alguna matices, como la ubicación de Muniain en la banda derecha de la delantera o la presencia de Mascherano en el centro de la defensa visitante ante lo exigente que le podría ser el partido ahora a Puyol un campo que no ha dejado de recibir lluvia en los dos últimos días.



Pero también había novedades de calado. Las ausencias en el Barça de Villa y el canterano Isaac Cuenca, que dejaron su sitio a Cesc y Adriano, este sorprendentemente en la línea de tres delanteros de los de Guardiola.



Con esa disposición, Javi Martínez de central y los dos equipos buscando lo mismo, presión al rival, posesión y rápidas combinaciones se alternaron las primeras llegadas, de Adriano, Herrera e Iniesta, si bien sin demasiadas ocasiones.



Tuvo que ocurrir algo fuera del guion para que llegase la primera oportunidad de relevancia, que derivó en el primer gol. Un resbalón de Mascherano permitió a Susaeta profundizar por su banda y encontrar a Herrera en la frontal para que el exzaragocista buscase al ángulo por el colocar el balón fuera del alcance de Valdés.



Ese gol dejó en 898 los minutos de imbatibilidad del meta del Barcelona, que, quizás por ello, se cambio de jersey tras el descanso.



Un par de acercamientos azulgranas sirvieron para que Iraizoz empezase a ser de los destacados y anunciar el empate. Más propio, por cierto del Athletic que del Barça. Abidal sacó un centro casi increíble desde la banda izquierda y Cesc conectó un cabezazo a la escuadra que firmaría Fernando Llorente.



De nuevo con las cosas como empezaron, Iniesta se encontró con Iraizoz en una oportunidad clara, a pase de Messi, y Muniain llegó casi muerto a un desmarque en paralelo a la portería que vio muy bien Herrera.



Con San Mamés enfadado por un agarrón de Adriano a Iraola en el que entendió penalti y un fuera de juego que no consideró tal cuando Susaeta se iba solo por la banda izquierda se llegó al descanso.



A poco de volver de vestuarios, a los 5 minutos, Iniesta a punto estuvo de aprovechar una cesión a Iraizoz de Javi Martínez que frenó lo anegado del campo.



A partir de ahí, el choque entró en el terreno de la épica. El Athletic para mantener dormitando el enorme poderío blaugrana, el Barça para doblegar a un rival que no cejaba y los dos equipos para imponerse a un terreno de juego que hacía de cada golpeo de balón una hazaña.



En esas, y ya llegando al tramo final del choque, el Athletic sacó un córner, la defensa visitante no despejó, el balón dio en Llorente y tras tocar en Abidal, Piqué desvió contra su meta.



Y cuando todo parecía terminado, con San Mamés en éxtasis despidiendo como héroes a Muniain y Llorente, llegó el tanto de Messi, al que colaboraron errores graves de Iturraspe, al inicio de la jugada, San José e Iriazoz, éstos con un mal entendimiento que dejó el balón en las botas del astro argentino.

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